Confesiones

Confesión: Cuando estoy feliz, canto muy fuerte.
Arriba y abajo, derecha e izquierda, aquí no existen puntos intermedios.
Él le dice, quiero estar contigo, después él sonríe y le contesta: yo también.
Él lo ve caminar de lejos y, entonces no puede dejar de sonreír.
Él “sin querer” encuentra “cariñitos” feos, que a él lo hacen sonreír.
Él sonríe cuando suena su celular y ve el nombre de él en la pantalla.
Cuando él siente la mano de él en su cintura… no puede evitar sonreír.
Gracias por estos meses de felicidad. Las palabras sobran…